lunes, 20 de mayo de 2013

Valdefuentes 2013. Rozando el podio

El deporte, como cualquier ámbito de la vida, son alegrías y tristezas, momentos buenos y malos, sorpresas positivas y negativas,... Esta temporada, pese a iniciarla con mucha ilusión, con una mejor condición física que el año pasado, con mis compañeros también rodando fuerte,... No ha acompañado la suerte, averías, lesiones, pinchazos, gente que acortaba y aparecía delante, no acabábamos de tener una buena actuación. La mejor carrera, ya lesionado, Los 5Miles de Cabeza la Vaca, con un 11º puesto. Un 0 en Montehermoso por avería, otro en Malcocinado con abandono por complicaciones de la lesión cuando estaba haciendo muy buena carrera, otro cero en Calamonte al no poder acudir al estar lesionado,... Ya tocaba que la suerte sonriera.

Calentando.


Ayer hice 4º en M30 y el 12º de la general, por condiciones, desvirtuado, aunque sea por circunstancias de carrera. Más allá del resultado, que podría haber sido 3-4 puestos más en Máster y 6-8 en la general, me quedo con las buenas sensaciones, me falta un poco, no estoy como hace unos meses, pero volví a disfrutar en la bicicleta, sin dolores, rodando fuerte, metido en carrera, llegando lejos en el grupo. Un día para disfrutar.

La salida, muy nerviosa, a tirones, en pelotón, pista ancha con muchos baches, bidones saltando, afiladores, cruces, enganchones y con mucho viento. Con este caldo de cultivo, nadie se aventuraba a ponerse a tirar fuerte de verdad, se iba rápido pero nada del otro mundo. En el grupo, a rueda, se rodaba bien, podiendo recuperarse de los arreones que se iban dando y acelerones que se tenían que dar para ganar posiciones cuando se cortaban varios de golpe. El pelotón iba perdiendo unidades poco a poco, con calma, sin forzar, me valía con mantenerme a cola del grupo para evitar posibles caídas propias o extrañas. Como era fácil progresar y sabía que iba a ser la cosa así los primeros 6km, con estar atento si había algún corte, sin problemas. Veía pasar a Dani (Cáceres Bike) una y otra vez, no paraba de decirle que tuviera calma, que se protegiera, cuando veía que cedía un poco, me dejaba caer para engancharlo y que volviera al grupo. En un momento dado, vi a lo lejos que había un cambio de pista y empecé a progresar, estuvo atento y se vino conmigo, aunque poco después lo perdí de vista. Cuando nos aproximábamos al km6, donde iba a haber un cambio de sentido, adelanté posiciones y otras más en el paso canadiense y salida de la curva para meterme ya entre los 25-30 primeros.

Salida neutralizada.


Tras el cambio de dirección entrábamos en un camino más estrecho, con mucha hierba y roderas ocultas, Tomé (Montehermoso) se llevaba un buen susto y estaba cerca de irse al suelo, me había cambiado de lado hacía poco y lo pude evitar, en ese tramo era bastante peligroso rodar tan rápido y tan juntos, pero no hubo nada reseñable. Nuevas pistas y veo que un grupo se había escapado, no van muchos, seguimos en carrera, de repente, salimos de una curva y veo que Pachío ha arrancado y está cogiendo metros, dónde va este loco, con el viento que hace. Progreso en el grupo y me coloco entre los 10 primeros con la intención de acelerar e irme hasta él, más con la intención de decirle que pare que a ayudarle, pero en cabeza arranca Samu y lo acerca bastante, me vuelvo a resguardar y no tardan mucho en cogerlo. Seguimos rapidísimo hasta el pueblo, aunque me meto en una rodera un poco mal y pierdo 10-15 metros que me cuesta la vida enganchar, por suerte estamos ya entrando en las callejas y el viento desaparece y puedo entrar de nuevo.

En el paso del pueblo y en la subida por donde salíamos el año pasado se me ponen las piernas como tablas, me anima Paco Muñoz, pero cedo unos metros, se que al fondo habrá una zona complicada y no preocupo mucho, se que allí llegaré y en efecto, en un giro a derecha, con barro, se hace tapón y ahí que me engancho con Gonzalo, Moyano, Chumby, Fiden,... por delante veo a Ángel, Pachío andará por delante. Pasamos las callejas y el grupo se corta, llegamos a Torre de Santa María desperdigados en una hilera larga. Empezamos la segunda zona complicada y una subida corta de piedras tras un paso de agua me sorprende con mucho desarrollo y casi tengo que poner pie para subirla, pierdo ahí unos segundos, corono y se me ha ido los que me precedían, el hormigón tiene que estar cerca por lo que decido no apretar para cogerlos, de pronto, voy a hacer un giro a derechas cuando aparecen de frente Élias, Bolsico y Abel, que se habrían colado en el pueblo, les dejo paso, aunque no lo necesitaban, menuda marcha llevaban para arriba. Levanto el pie, me tomo un gel y llego al hormigón, veo a mucha gente en él, muchos dando chepazos, entre ellos Ángel que va cediendo terreno con el grupo, marco "Lap" en el Garmin cuando pasa junto a un árbol al salir de una curva y al llegar me marca 1m10s, agacho la cabeza y solo me preocupo en pedalear, subir me gusta, siempre que pueda hacerlo montado. Aprieto, adelanto a 2-3 que ni siquiera me fijo quienes son, bastante tengo con buscar trazada, rampón cortito cercano al 30% y arriba, justo acabo y veo que he alcanzado a Ángel, me dice que me estaba esperando, será cachondo. Me bajo de la bici, como me había recomendado César (MtbBikers) y me pongo a beber y a comer algo, ya que voy a andar pues aprovecho, sugiero a Ángel que haga lo mismo, aunque él intenta hacerlo montado, tiene que poner pie, montado va a mi ritmo y al final se baja. Lo adelanto andando y sigo andando rápido, paso a un par más y cuando me doy cuenta estoy sólo, los he soltado andando, me parto. Corono cerca de un Urbano Bike y me tiro muy rápido hacia abajo, aunque después de dos curvas me pregunto si estará cortado el tráfico... mejor trazo con más cuidado. Al llegar alcanzo la Urbano Bike y compruebo que estaba cortada la carretera, menos mal. Como tengo que llevar a Ángel cerca, me quedo a rueda y le espero ahí, llega a nuestra altura Julián (Cortijo) y al momento, Ángel, paso a tirar fuerte. Nos ponemos a relevos y avanzamos un montón, alcanzando a un Blas Lillo antes de acabar la primera vuelta.

Segundo paso por Torre de Sta María.


Pasamos por meta, Ángel coge un plátano, y justo cuando se lo mete en la boca, el Blas Lillo pega un palo y  se va, pero dónde va este, se mete a rueda, no pasa a los relevos y ahora da un palo, sentenciado. Tiramos a por él y en cuanto lo alcanzamos, a rueda, hala, da el palo ahora. Fuerte viento de cara, por delante llevamos a Juan Antonio (Bomberos Badajoz) y Moyano (Antolin), no están lejos, a unos 30 segundos. Macías ve que el ritmo no era ya bueno y nos ponemos a tirar de nuevo fuerte y no tardamos en alcanzarlos. Llegamos al paso canadiense, giro y a seguir a bloque, pasamos la zona de roderas, otra con piedras, las pistas y... "Madre, como va Angelito" me lleva por el camino de la amargura. Del grupo en el que vamos, todos son 29'' y sólo nosotros 26'', pero sólo consigo recuperar cuando pasa a tirar alguno de las 29'', Ángel me suelta 2-3 veces, menos mal que llevaba detrás a Moyano que me echa una mano y me ayuda a engancharme, muchas gracias una vez más, eres muy grande. El motivo de ir tan desbocados es porque llevábamos un grupo de 6-7 ciclistas a algo menos de 2 minutos y les estaba recortando, cada vez más cerca, a 1 minuto, a menos de 1 minuto, 30 segundos,... "Que los pillen o me revientan". Al fin los pillan, allí andaba Fiden, Gonzalo, Vecino,... con los que estábamos en un principio. Los cogemos antes de pasar por el pueblo, mal momento, ya no nos van a poder ayudar. Ángel se resguarda en la parte de atrás del grupo, justo delante de Miguel Ángel y yo. Otra vez en el paso por el pueblo me suelto con Miguel Ángel, aunque enganchamos de nuevo en las callejas malas. Es una zona estrecha, no se puede adelantar, vamos en fila india muy estirados sorteando hierbajos, piedras y paredes, en una bajada dónde teníamos que girar a la izquierda, incomprensiblemente todo el grupo tira recto. "Pero si ya hemos pasado por ahí", y encima había un cartel con una flecha roja que casi la rozaban con el hombro al pasar. A voces limpias con ellos pero como quien ve de llover. Me río un montón con Miguel Ángel, entre las voces y la cara de incredulidad que me dice "Pero los has visto?". "Sí, sí, se han colado todos, no?" No salía de mi asombro. Perdemos ahí un ratillo entre las llamadas, el comentar la jugada, esperar si venían,... Al final Miguel Ángel sigue y me quedo un momento mirando pero ya tiro para que no se me vaya. Enlazo con él y hablamos un momento de lo que ha pasado, vamos despacio, así regulamos para el hormigón, me tomo un gel y mientras se me va un poco pero lo alcanzo de nuevo arriba del hormigón. Se empeña en subir montado pero tiene un par de casi caídas al final cede ante la evidencia que voy yo a la misma velocidad andando que el montado.

Cambio de bidón, iba seco.


De ahí hasta arriba, dos partes, en la primera que voy tirando yo, creía que a buen ritmo, acercándonos a un Xalima, y una segunda, en la que se puso a tirar Miguel Ángel en la que me provocó calambres hasta en las pestañas, "Lo que anda este tío, leches, y cargado con la bici". Todo motivado lo sigo como 400-500m porque veo que vamos a alcanzar a Franki, pero tengo que levantar, me está reventando andando, anda y que se vaya, que si no me voy a tener que sentar. En un momento me meten 40-50m, no puedo ni con la bici, que dolor de brazos y de espalda de cargar con la bici, llego a la altura de Pizarro y Javi (Antolines viendo la carrera) y me dicen que voy en el puesto 18 (Soy un crack! Les contesto, y se descoj.. los mamones. Más bien les tenía que haber dicho que he hecho crack). Me quedan 50m para coronar, pero no puedo con la bici. Me adelanta otro Xalima y no puedo seguirlo, miro para atrás y no se ve a nadie en mucho terreno. El tramo final lo hago montado, que alivio, llego a la carretera y Miguel Ángel y Franki ya van más allá de las curvas, mi predecesor me ha sacado un buen trozo pero casi lo alcanzo bajando, llegamos a las pistas, el barro, nuevas pistas, está enganchado con los otros dos, voy tirando con todo pero no le recorto ni un poquito, veo a mis padres, me dicen que los tengo ahí, "si ya los veo", solo es por los ánimos. Tiro fuerte hasta la salida del pueblo, los otros se han juntado, sopla muchísimo viento de cara, Valdefuentes está a un kilómetro, lo veo imposible, la cabeza dice que no hay nada que hacer y desisto, subo piñones y me relajo hasta meta. Entrando en el pueblo veo que al fondo viene gente y aprieto los últimos 200-300m por si acaso y meta.

Dándolo todo en la persecución final.


En meta me espera Pachío, que me dice que ha acabado 3º, Dani que 2º, todos los niños de CáceresBike que me rodean y no me dejan soltar piernas un rato, se me van cruzando, Natu que ha quedado 2º, Victor 3º, Alejandro 4º,... me traen plátanos. Así da gusto.

Satisfacción.


Me empiezan a contar las historias de la carrera, que han descalificado a los 6-7 primeros por acortar 17km, que he entrado el 12º de la general y 4º en Máster 30, rozando el podio que me vuelve a quitar mi compañero, amigo y pupilo, Pachío. Me alegro tanto o más por él que si fuera mío. Ángel 5º, César 8º. Vaya día, aún sin el "affaire" tampoco hubiera estado nada mal. Día de felicidad, aunque triste por los organizadores y por los compañeros que tuvieron el problema, después de tanto esfuerzo, me pongo en su piel y... Muchos ánimos para la próxima.

sábado, 18 de mayo de 2013

Ruta por Las Hurdes

Hasta La Pesga nos desplazamos esta vez en nuestro empeño de conocer Extremadura en bicicleta, si ya hemos descubierto este año lugares como Cabeza la Vaca o Malcocinado gracias a los maratones del Open de Extremadura de XCM, a La Pesga fuimos por nuestra cuenta, porque sí, qué mejor razón que hacer una gran ruta entre amigos.



Cuando hicimos la última ruta de 2012, por la Vera, estuvimos hablando sobre cuál podría ser la primera ruta de 2013 y comentamos que por Las Hurdes había algunos puertos que no conocíamos, que era un entorno muy bonito,... y Carlos nos comentó que él tenía una diseñada con varios puertos y terreno rompepiernas. Quedamos para hacer la ruta en unas semanas, pero la lluvia y el inicio de las competiciones nos impidieron que pudiéramos hacerla, así en la primera oportunidad... Hasta 9 amigos nos juntamos para echar la mañana, el hígado y unas buenas risas. Carlos, Víctor, José Julián, Jesús, Enrique, José Félix, Pachío Macías y yo, grupeta de lujo. xD



Salimos desde La Pesga ya casi desde el primer momento subiendo, casi sin tiempo para echar a rodar un poco, de buenas a primeras 5-6km de subida no muy dura pero tampoco lo suficiente suave como para ir cómodo. Para más complicaciones, Enrique y Víctor habría hueco y con la tontería de ir a cogerlos nos teníamos que empezar a calentar un poco, sin excesos, lo justo para que las piernas se quejaran, y vaya si se quejaron. Mis rodillas se pusieron a chillar de momento y ya empecé a sufrir en esta subida.



Nos juntamos todos antes de coronar y primera bajadita hacia Vegas de Coria, una mañana estupenda, pero en esos momentos, a la sombra, bajando rápido,... hacía algo de frío y no dejaba calentar bien por lo que en la siguiente subida tocó volver a sufrir, esta vez casi desde el primer metro. Por delante empezaban a poner un ritmo muy vivo y el grupo se rompía en dos sin poner remedio, no iba para nada, que mala pinta tenía el día. Era otra subida de cerca de 5km, al principio intenté estar cerca, pero en la parte final se me fueron más, también porque se apretaron de lo lindo por delante. Bajada tirando con José Julián hasta el cruce de Las Mestas donde nos estaban esperando.

Enirque y José Julían en Pto. Casares.




Reagrupamiento y nos introducimos en el valle, esta zona sí la conocía bien ya que a Las Mestas he ido dos veces para subir el Portillo, aunque siempre viniendo de la zona de Sotoserrano. Tranquilamente por el valle, llegamos a Las Mestas y Pachío que arranca fuerte en el rampón de la ermita, la madre que lo parió, si quedan 23km de puerto, la que nos espera hoy.

Con Víctor, Pachío y José en Pto. Casares.
Con el arreón de Pachío se van detrás Víctor, José Félix, Enrique y Ángel, yo me quedo en el segundo grupo y me doy por perdido, "esa no es mi guerra hoy" recito en voz alta, por delante llevo a Carlos y tirando de nosotros Jesús y José Julián. Como hay un descansillo y el inicio del puerto es un falso llano, decido apretar un poco para engancharnos de nuevo todos juntos y no quedarnos tan pronto. Delante no van muy rápido y engancho justo cuando se ponen a tirar fuerte de nuevo en una rampa un poco más fuerte. A sufrir se ha dicho. Van pasando las curvas y se enlazan rampas con descansillos, estos van pegando apretones y parones, eso no se me da mal y puedo aguantar. En una curva veo que se ha quedado Carlos, al menos no soy el primero, un poco más adelante se queda José Julián, tengo todas las papeletas para ser el próximo, pero es Jesús quién se suelta en otra de las subidas, sorpresa, he aguantado un poco más. Pasan los kilómetros y me voy encontrando mejor, me pregunta Víctor qué tal voy y le digo que psss, algo jodido, pero mejor, creo que me voy a quedar en breve. Enrique que me escucha y se pone a tirar fuerte el gracioso, tira lo que quieras, yo voy a seguir al ritmo que puedo. xD Hago la goma 5-6 veces, pero llegamos a un pueblo y Ángel cree que hemos acabado y se para un poco, pues no queda. El parón me viene bien, suelto piernas, ya he calentado en condiciones y el dolor se me ha pasado bastante, aunque siga incómodo en la bici. Volvemos a pasar unas rampas un poco más duras y vuelven los ritmos fuertes de Félix y los acelerones de Enrique y Pachío, pero ya no los sufro tanto,  intento sufrir hasta el descanso del puerto y me sorprendo cuando lo veo a menos de 500m, he llegado hasta donde quería y paso a tirar para asustar al personal, las caras son de... que haces tú.

Pequeño descenso en el que José Félix se tira fuerte, reunificación en Riomalo de Arriba y tramo final del puerto de Casares, duros de verdad, nada más salir del pueblo se empina de lo linda la carretera y Víctor pasa a tirar fuerte abriendo hueco rápidamente, Enrique detrás de él y se apartan Félix y Ángel, no si al final... Me voy detrás de Pachío pero las rampas de fuerte desnivel me cuestan, no puedo hacer tanta fuerza y se me va, al momento me pasa Ángel y también me abre hueco, pero rebaja la pendiente y ya puedo ir con cadencia, vuelvo a alcanzar a Ángel y tenemos a Pachío a 20-30 segundos, Enrique a otros 45-60 y Víctor a lo suyo. Nos ponemos Ángel y yo a relevos y pronto empezamos a recortar, me voy encontrando cada vez mejor y me pongo a tirar y acercarme mucho a Pachío, veo que Ángel se ha quedado y ya tiro a mi ritmo, en las zonas de más desnivel me abre algún huequito pero en cuanto baja la pendiente le recorto mucho hasta pillarlo justo antes del descanso final, tenemos a Enrique a 20-25 segundos, me pongo a tirar fuerte para engancharlo, cuando lo tenemos a 4-6 segundos pasa Pachío y le da alcance, aunque me suelto en la rampa final, estos dos se lanzan a por el segundo puesto, Víctor nos había metido un buen tiempo. Esperamos arriba, fotos en el Mirador del Puerto de Casares y para abajo en una larga y revirada bajada en muy buen estado.

Con José en El Gasco.
Bajamos hasta Nuñomoral donde empezaba la cuarta subida del día, la segunda más larga, El Gasco. En el cruce, los primeros dudan en si es por ahí o no y paso por delante, veo que se quedan dudando y acelero en la pequeña bajada antes de empezar el puerto abriendo un pequeño hueco. Me pongo a subir a mi ritmo, aunque guardando porque se que van a llegar como aviones y en efecto, sin llevar más de 500m de subida, aparecen a mi lado Víctor y Enrique como motos, les digo "¡ya estáis aquí todos!" pero Enrique ni me contesta, me engancho como puedo y ni me da para ver que sólo venían los dos. En una rampa un poco más dura, veo que Enrique deja hueco con Víctor y lo paso, me quedo a rueda de éste y no me doy cuenta hasta un descansillo y zona de curvas que Enrique se ha soltado. Me engancho a la rueda de Víctor y no voy tan mal, le paso a algún relevo para no perder ritmo, pero el va muy fuerte, va con el plato todo el tiempo y en los descansillos me lo hace pasar mal, no así en las zonas de subida en lo que puedo tomar aire. Ya faltando poco menos de 2km me suelta, aunque me espera, pero en el siguiente descansillo me vuelve a soltar y le digo que se vaya para adelante. Empiezo a defenderme, a mi ritmo, de lo que venía por detrás, estaban Félix, Pachío y Ángel tirando como un burro. Se me acababa el puerto pero cada vez los tenía más cerca, finalmente me pillaron a menos de 1km de coronar, va tirando fuerte Pachío y me sueltan de primeras, pero no van tan fuerte y los vuelvo a pillar, vuelve a tirar Ángel pero vienen tostados de intentar cogerme y levantan un poco el pie, les animo que ya no queda nada y paso a tirar, uff, me he salvado. Hago fuerte el último tramo y coronamos el bonito puerto de El Gasco donde nos esperaba Víctor, por detrás, el resto llegaba haciendo grupeta.

La cuadrilla en Pto. Casares
Nueva bajada y tramo pestoso con viento hasta Vegas de Coria donde José Félix dobló el cuello y nos lo estiró a nosotros. Parada en la gasolinera a coger agua y zona de repechos hasta Caminomoriscos. Hablamos de ir despacio hasta el puerto final, el de Casar de Palomero, pero algunos se revolucionan y se van para adelante, José Félix, Ángel, José Julián, Carlos y yo nos quedamos juntos y vamos más tranquilos, llegamos al cruce, bajada hasta el río Los Ángeles y última subida. El inicio de la subida lo hacemos tranquilos, los otros nos sacan unos dos minutillos aunque, a lo lejos, vemos que se están apretando bien y se están rompiendo el grupo. Seguimos tranquilos un rato hasta que Félix acelera y se va un poco, a Carlos
le da un calambre y Ángel y yo le esperamos un poco pero se repone y sigue. Empezamos a acelerar y engancho a Ángel, cogemos a José Julián y a Félix, nos ponemos Ángel, Félix y yo a relevos fuertes, sopla viento de cara y delante cuesta tirar, enlazamos con Jesús y vemos a Pachío delante, también nos acercamos a Víctor y Enrique. Aceleramos aún más en la parte final y aún más antes del cruce, alcanzamos a Pachío pero se nos acaba el puerto. Parada en Casar de Palomero a reagrupar y hacia La Pesga.

Los últimos kilómetros, muy sinuosos, toboganes, curvas, aún dan para que algunos sigan jugando a ciclistas, hasta llegar a los coches. Un rutón, muy divertido, sin muy buenas sensaciones, pero que disfruté como un enano.

viernes, 3 de mayo de 2013

Malcocinado. Un punto de inflexión.

El día 20 de mayo decía adiós a la primera parte de la temporada, parada obligada por nuevos dolores de rodilla después de más de 2 años sin problemas. Después de pasar penurias tras Fuenlabrada de los Montes, casi un mes sin poder entrenar, pasando por una inexplicable buena carrera en Los5Miles de Cabeza de la Vaca (donde ya fui lesionado), nuevas semanas sin poder entrenar y cabezonería para ir a Malcocinados (estando cojo las dos últimas semanas) para al fin...tener que parar del todo.

Me presentaba en la salida con muchas dudas, decidí a última hora ir a correr (ya había pagado, ganas de ver a la gente, el ambiente, que me pasara como en Los5Miles,...),... Y me dejé llevar. El viaje fue muy largo, y a pesar que me había levantado prácticamente sin molestias, al llegar allí y estirar las piernas ya empecé a sentir un ligero dolor. Un pequeño calentamiento y seguían los malos presagios.

La salida, un neutralizado muy nervioso y dubitativo por las calles de Malcocinado, un tramo rapidísimo por carretera y entrada en los caminos en los el que coche no veía el momento para apartarse con la gente muy precipitada llegándolo a adelantar. Al fin se aportó y quedamos en cabeza de carrera Bolsico, Luis Ignacio y yo de forma testimonial por allí, no porque hubiera hecho mucho. Luis Ignacio empezó a poner ritmo y no se iba incómodo a su rueda, en ligera bajada no tenía problemas para aguantar, no pasaron ni un par de kilómetros cuando antes del primer repecho, empezaron a llegar Felipe Morales, Ramírez Abeja, Gorka, Antonio Noriego,... y a tirar de verdad. Ya en los primeros repechos noté que no podía hacer mucha fuerza, pero con la adrenalina de la salida y metiendo cadencia, aunque perdiendo posiciones los pude pasar sin problemas.

En la primera subida dura, la gente que me había pasado muy rápido comenzó a pagar el sobreesfuerzo y ya pude ganar posiciones de nuevo hasta llegar a Gonzalo junto en el momento que tuvo que poner pie, y cruzarse en el sendero, en una zona de piedras y arena suelta haciendo que todos los que íbamos detrás tuviéramos que hacer lo mismo, poco metros empujando la bici y arriba. Mejorando posiciones, enseguida pude llegar a mi compañero, Ángel, le pasé, le cedí rueda y a tirar hasta un grupo que se había formado delante. Un par de relevo y ya estábamos en el grupo, Ángel pasó para adelante y yo me quedé atrás para no forzar en exceso en esa primera parte, íbamos Chumby, Fiden, Jesús, Noriega,... Una buena grupeta. Por delante otro grupo en el que estaba Leno. Nuestro grupo se iba estirando y agrupando según el terreno, zonas muy rápidas, pequeños repechos,...

Por detrás nos enganchó Juan Andrés, aunque en una bajadita nos quedamos ligeramente cortados, pero en el siguiente repechón Juan Andrés puso ritmo, le pase a relevo en la parte final y enlazamos con Ángel y tiramos fuerte hacia abajo. El grupo se rompió, Jesús, Noriega y Juan Andrés se habían soltado, Ángel tirando fuerte para no perder rueda a los de Montehermoso se metió en una zona de piedras y con los saltos a él se le cayó la cámara de repuesto y a mi el bote, como él paró, decidí parar también. Nos pasaron cuatro o cinco. A perseguir tocaba de nuevo.

Fortísimo, llegamos al primer paso por el pueblo donde, como todos, pasamos rozando a la voluntaria que nos ofrecía barritas en la mitad de la calle cuando íbamos a 40-50kph, eso es valor. Bajadas rapidísimas por una dehesa, zona de barro y Ángel que se le salta la cadena cuando estábamos entrando de nuevo en el grupo, levanto el pie para que me enganche y a tope de nuevo. No hay manera de coger ritmo así. Otra vez manos a la obra, para arriba, para abajo, alcanzamos a gente pero los vamos pasando, el grupo nos ha abierto un buen hueco y ya los vemos a más de un minuto, va a estar complicado.

Llegamos a una zona de repechos cortos con bajadas rápidas, con los acelerones, ponerme de pie, cambios de posición, me empieza a molestar más la rodilla pero sigo tirando con Ángel. En estas que nos alcanza un nuevo corredor con una 29 que va como un tiro, especialmente en las bajadas, en los repechos los aguanto, pero en las bajadas se me van los dos un poquitín, así hasta una bajada larga de gran pendiente en la que me sacan un poco más de la cuenta, paso por un río y a tirar fuerte por un terreno pestosísimo con mucha hierba y roderas escondidas, llevo cerquita a Ángel y al otro y tiro fuerte para intentar llegar con opciones de enganchar con ellos en el puerto que debe estar próximo. Se me atraganta esta zona, escucho como detrás se acerca otro, aprieto un poco más para no entorpecer el paso pero meto la rueda delantera en una rodera entre la hierba y me voy al suelo. Nuevo golpe en la rodilla mala, me levanto y noto que me duele mucho, espero que sólo sea por el golpe y se pase al momento. Me subo a la bici y tiro para arriba, el dolor no se me va, levanto el pie.

Con mucho problemas llego a una bajada por pista y suelto la pierna, me dejo caer despacio y se me va pasando el dolor del golpe pero las molestias de la rótula no se van, me alcanza un Xalima y me ayuda un par de veces pero ya veo que no voy a poder seguir mucho. Pasamos a Moyano que está pinchado, nos pasa pronto y nos anima a seguir, no puedo ni hacer el amago. Nos lo volvemos a encontrar al poco tiempo. En una zona favorable previa al puerto nos alcanzan otros dos Xalima, me meto a rueda de ellos, da mucho viento de cara y me llevan de lujo, pero en la primera rampa del puerto, intento ponerme de pie para lanzar la bici y la rodilla me dice que hasta aquí. Quito plato, subo piñones hasta el 36 y a subir de paseo. Durante un buen rato no me pasa nadie, una gran sensación de soledad, a media subida me adelanta Luis Ignacio que va subiendo muy fuerte, me anima a que me meta a rueda, para ruedas voy yo. Vuelven a tardar en adelantarme gente hasta que empieza a verse la cima, en él último kilómetro me pasan 4-5 ciclistas, después Jesús, muy cerca de los otros, le animo para que se meta con ellos. Justo al coronar me alcanza Elías, va cerca de Jesús, le pregunto que si va bien y si le ayudo a alcanzar a Jesús, en terreno descencente me puedo defender y tiro todo lo fuerte que puedo para engancharle, le hago unos kilómetros pero el primer repecho que me encuentro, al hacer fuerza, tengo que subir piñones y abrirme, hasta ahí he llegado. Todo tuyo. Me despido y a seguir en busca de algún control para bajarme y me lleven a meta.

Había pensado que arriba del puerto estaría el control y desde allí me indicarían o me acercaría alguien, como no había nadie, seguí bajando dejándome caer hacia abajo, me pasaron Moyano (una vez más), Juanma, Antonio, César,... todos preguntándome que me pasaba o si me podían ayudar, poco que hacer. Y luego ya un montón de cicloturistas que la mayoría pasaban de largo sin decir nada, me sorprendió muchísimo la insolaridad de la parte trasera frente a los que van más adelante. De los de la parte de atrás, uno de cada 5-6 me decía algo cuando de los de delante no se saltó ni uno darme ánimos. Para que luego se diga.

Al fin llego al control y pregunto por el camino más corto o fácil para ir al pueblo, me dicen que no hay vía de escape, que o sigo 30km hasta meta o me espero a que llegue "ahora" un coche a por mi, decido esperar allí de cháchara, comiendo y bebiendo, muy amables todos. Después de más de 20 minutos allí le cuestiono sobre lo que tarda el coche, desde que había levantado el pie hasta ese momento ya habría pasado cerca de una hora, pero la respuesta me deja atónito. Me tengo que esperar a que pase el último y luego ir montado en el coche hasta meta detrás de la carrera, que hasta las 5 o así no llegaré a meta. Ay madre, si son las 12 y pico, estaré cojo, pero para tanto...

Me indica que pasando dos puertos, a unos 15km de donde estamos saldré a una carretera, que de ahí al pueblo habrá otros 10 por carretera pero con subidas también. Cualquier cosa mejor que esperar 5 horas. Relleno bidones, cojo provisiones y para adelante despacito, voy con casi todo metido para hacer el mínimo de fuerza posible, casi sin esforzarme en subir, voy pasando penurias por el dolor, pero ahora sí que veo lo mal que lo pasa la gente que va en la parte de atrás de la marcha. Los que van más atrás de los de atrás, estos sí que ya vuelven a ser más amigables, van con otro espíritu, hablando, animándose,... pero sobre todo penando de verdad. En la subida larga, pese a ir lo más despacio que puedo, alcanzo y supero a 4-5 de los que habían pasado hacía un buen rato por el avituallamiento. Un aplauso por el esfuerzo de esta gente para hacer una marcha tan dura. En la bajada adelanto a otros tantos que bajan frenando mucho, yo me tiro bastante rápido, ya que no puedo disfrutar subiendo pues... Nueva subida y otra vez a pasarlas negras, me entraban hasta sudores fríos por el cuerpo a cada pedalada, al fin pude coronar y la carretera apareció al fondo.

Al llegar a la carretera les pregunto por la dirección para ir al pueblo, el muy cachondo que había allí me dice que recto, por el barrizal. Le digo que quiero ir al pueblo cuanto antes y que voy a ir por carretera, se empeña en que tire para adelante y que me tiene que picar el dorsal. Que no coño, que no voy a seguir en carrera. La Guardia Civil me dice la dirección, pero me avisa que es duro lo que me queda, más duro será siguiendo el recorrido, digo yo.

En efecto, por carretera era duro, buenos repechones, fuerte viento de cara, no era un paseo que digamos. Alcanzo a llegar a un avituallamiento junto a la carretera, pregunto por cuanto queda al pueblo y 7km o así. Esto es eterno. Prosigo y vuelvo a llegar a otra zona donde la carrera se junta con la carretera, un buen señor me insiste a que me meta por el camino, que ir por carretera es peligrosísimo. Asumo el riesgo, no se preocupe. Una subida más y al fin el pueblo, que paliza, que dolores, que asco de bici. Jeje! Verdaderamente hasta las narices y cojo total. Toca parar.

Al final, la historia tiene final feliz, después de una semana sin tocar la bici, antiinflamatorios, hielo, el condrosulf, salir a andar,... Poco a poco he podido coger la bici y el miércoles pude volver a montar sin molestias. Valdefuente nos espera, a tope total. He perdido chispa, noto las piernas como con falta de fuerza, pero contento de poder volver a montar y apretar, que así siga.