lunes, 25 de marzo de 2013

Fuenlabrada de los Montes. Maratón de la miel 2013.

Me pongo a escribir esta crónica mientras el dolor de lumbares y dedos de las manos me susurran sutilmente todos los recuerdos de lo que fue la VIII Maratón de la Miel en Fuenlabrada de los Montes (Badajoz), tercera prueba del Open de Extremadura de XCM. La más veterana de las pruebas del circuito de maratones extremeño y, sin duda, una de las más bonitas y sufridas.

Cruzo la meta, satisfecho, totalmente embarrado, con las manos y pies calados, llenos de arenilla, me duele la espalda, el cuello, ¿las piernas? Sí, por qué no. Algo también me duelen, aunque curiosamente no es lo que más. Por allí andan amigos y rivales, cruzo el arco de meta, veo a Juán Andrés (Trujillo), ha llegado recientemente, también a Juan Antonio Perera (Badajoz), está resoplando... Bueno, no lo he pillado, pero le he hecho de apretarse bien, 13 segundos de margen, como si hubieran sido 13 minutos, es Máster 40, que calentón más tonto. Lo he perseguido desde el puerto, coronó con 48 segundos, con Luis Luengo (Bicicletas Cáceres) a unas decenas de metros, buena carrera que ha hecho con su flamante 29, ¡cómo ruedan las 29!, ¡que bien traccionan en las subidas con barro! Aunque también creo que tienen que darle a los pedales porque iba ya el pobre con calambres en la subida de hormigón, señal de que se lo ha currado bien.

Retrocediendo un poco más en el tiempo, nos situamos en el punto de reunión, el pabellón polideportivo de Fuenlabrada de los Montes, llueve, cielo muy nublado, gestos torcidos, el recuerdo de Montehermoso todavía muy presente en todos los corredores, ¿vamos a reeditar la Ruta de la Prehistoria?, ¿va a ser hoy igual? A este ritmo no vamos a ganar para roldanas, pastillas de freno, discos, cadenas,... Es el comentario de todos los participantes. Por allí, Menene anda tranquilizando al personal: -"Este terreno es distinto, agua va a haber porque tiene que haber agua con todo lo que ha, y está, cayendo, pero nada que ver con Montehermoso. Habrá barro en algún punto concreto del circuito, no generalizado, eso sí, mucha agua"-. Al menos...

Preparamos bicicletas, pesco a mis dos chicos, Dani y Pablo (Escuela de Ciclismo Cáceres Bike) y nos vamos a calentar, no sin antes, y durante, saludar a medio pelotón, mis otros dos "chicos", Ángel y Pachío (Bicicletas Pelín) aún andan preparándose. A César (Mtb Bikers) ya lo he visto rodando por ahí. Echamos a andar y me los llevo a que vean, y de paso ver yo in situ si de verdad hay o no barro, las callejas finales del circuito. Rodamos tranquilamente y en efecto, poco barro, ¡me alegro! Volvemos para atrás, calentamos un poco más, otro poco dentro del pabellón mientras diluvia,... y a la salida, una salida neutralizada muy peligrosa, como siempre suelen ser y lanzados a mil por hora hacia 3 kilómetros de terreno favorable hasta la primera subida.

Orgullo Cáceres Bike. Dani y Pablo.
Con el tramo neutralizado he perdido de vista a todo el mundo, ya no se dónde andan mis compañeros y dónde los chicos, sólo me preocupo de pedalear fuerte guardando lo máximo (esto es muy largo). El viento entra lateral, podría ir un poco mejor a rueda, pero prefiero tener mejor visión de los charcos (tengo mal recuerdo de Montehermoso). La gente sale como una manada de ñúes, yo soy uno más. Al fin me pasa Ángel, creo que también Pachío (como no me ha hecho caso y lleva el chubasquero puesto que le tapa de cuerpo entero pues no lo tengo muy localizado), me voy detrás de Ángel y a tirar millas para adelante, se estabilizan las posiciones, aún no las pulsaciones y llegamos a la primera bajada, primer paso de agua (hay agua, sí, mucha), y Ángel se me va 50-100 metros. Continúo con mi ritmo y pronto veo a Pachío delante de Ángel, aunque se acaban juntando junto a Pizarro (Antolín) y alguno más, aprieto un poco más y me empiezo a acercar a ellos hasta que me pasa Juan Andrés y me meto a rueda hasta casi cogerlos en el inicio del puerto. Juan Andrés abre pronto hueco, lo mismo Pachío y Pizarro, sufro un poco, pero Ángel me ofrece un buen ritmo y controlo pulso y ritmo y empiezo a caminar, mantenemos distancias hasta que recupero el aliento y paso a tirar a la altura de la curva de herradura. Por delante tengo a Pachío, calculo el ritmo que necesito para alcanzarlo en la cima sin cambios de ritmo que me provoquen calentones y poder soltar a Ángel que ha hecho un buen trabajo y así lo hago justo en la cima, por delante Pizarro y otro a pocos metros. Animo a mis compañeros para que sigan, no queda nada para coronar, buen momento para apretar los tres y... Pachío que se para a quitarse el chubasquero, madre que lo... Levanto el pie resignado y dejo de pedalear para esperarlo mientras bajo el puerto, Pizarro y el otro se nos van lejísimo. Controlo con la mirada si viene, pero no aparece, me pasa Juan Antonio Perera, vuelvo a mirar atrás y Ángel está a mi rueda, nada de Pachío, pasamos las curvas y al girarme veo que vienen dos grupos enormes muy cerca, no espero más, nos van a pillar 10-12 tíos, que se enganche él a ellos. Le digo a Ángel, ¡vámonos! Y empiezo a tirar fuerte para abajo, engancho enseguida a Juan Antonio que se había ido unos metros y lo paso a tope intentando recortar a los dos que se nos han ido y distanciar, si es posible a los grupos que vienen, si Pachío está fuerte ya se los quitará de encima. Llegamos a los llanos y Ángel pasa a relevo, muy fuerte, buena marcha. Miro para atrás un par de veces y en la segunda veo a Pachío a 10-12 segundos, parece que llega. Seguimos tirando fuerte a relevos y en un giro de algo más de 90 grados ya no veo a Pachío detrás, cuando lo esperaba a rueda, algo le ha pasado. Al fin pillamos a Pizarro, y paso a tirar del trío que nos hemos juntado, ¡madre, qué de agua en esta zona! En un momento se me mete barro en un ojo y voy un rato con un solo ojo, sensación rarísima, pérdida de perspectiva, reflejos del sol en el agua,... Ángel que se va en una curva, ¡Jeje! Me pasan mis dos compis de grupeta y paso de tirar a ser arrastrado hasta el inicio de la subida dura donde Pizarro nos habré hueco traccionando mejor en el barro, aunque le mantenemos en las piedras. Va tirando Ángel de mi, aunque va haciendo unas trazadas muy raras y me incomoda ir a su rueda, decido adelantarle y... mala decisión, al intentar adelantarle pierdo la rueda delantera en las piedras y tengo que poner pie, me confío un poco, no me doy prisa en subirme,... Adiós a Pizarro, Ángel, Juan Antonio, y a otro que habíamos alcanzado, para toda la carrera. Se me quedaron a 10-15 segundos que no hubo manera de recortar pese a perseguirlos junto a un Gios Deyeser durante todo el terreno previo al puerto. Aún podríamos haber llegado a ellos, pero en un momento me dió por girar la cabeza y, sabía que nos había alcanzado algún ciclista que no pasaba a relevo pero..., nos seguía un grupo de no menos 10 tíos. No pasáis, pues no voy a ser yo el que pille a mi compañero. Forcé la situación una vez dejando ir al Gios para que fuera otro el que cerrara el hueco, nada de nada, apreté y lo volví a coger, le dí un relevo al chico y cuando paso, nadie detrás para seguir los relevos, pues... vais dados. Levanté un piñón y lo dejé marchar sin seguirlo. Al llegar al puerto, vi que Pizarro y Ángel ya estaban pasando la primera curva, buen hueco había hecho, a ver el puerto.



Nada más arrancar el puerto, 3 Monje's Bike pasaron a cabeza fortísimo, era lo que estaba esperando así que a rueda. A la mía iba Fiden (Montehermoso), buena marcha a la que nos subieron. Justo arriba, el que estaba en el avituallamiento se pone a dar botellas de agua y al llegar yo no tiene y pierdo unos segundos mientras va a buscarla. Parece una tontería, pero al ser una bajada de dar pedales, esos pocos segundos son suficiente para que se nos vayan unos metros y ni Fiden ni yo logramos engancharlos. Entramos en las callejas Fiden y yo y de pronto me pasa un obús por mi lado, Pachío a toda leche. Pienso: -Madre cómo va este-. Pero nada, al salir al hormigón lo tenemos a 20-30 metros, me pasa Julián (Jerez) y mi amigo Gonzalo (La Cabra Coja). Hacemos la ladera final persiguiendo a Pachío y está muy cerca en la bajada mal final. Pachío se que bajando se me va a ir, pero lo que no se es que Gonzalo bajara tan rápido, al llegar abajo ni los veo, sí veo a Julián que ha adelantado a Fiden y le gana la carrera, la técnica de uno y otro, y eso que Fiden ha mejorado mucho.



Carrerón, máquina. Ángel Macías.
Un campeón es el que se levanta tras la caída.

Arranco la siguiente vuelta, voy persiguiendo a Gonzalo, Pachío y otro ciclista de naranja que no se quién es, -Estos dos mamones no me van a esperar estando a 10-15 segundos, los mato como los pilles-. El de naranja se suelta, -bien, voy a tener un puente, tiro para engancharlo, respiro y enlazo-. Tiro fuerte y lo voy a enganchar justo cuando tiene una avería ¡buff! Otra vez el puerto, que largo es el puerto. Subir, bajar. Me han pasado un par, entre ellos Briatore. Al llegar abajo tengo a Pachío y Juan Antonio a 100m, luego a la mitad, a la mitad de la mitad y cuando llego, después de darme el calentón para ir juntos a relevos y avanzar... Pachío que se para a mear, ¡no hombre, no, no te bajes ahora con la paliza que me he dado llegar a esta situación de poder rodar juntos! Paso de esperarle y me pongo a tirar a relevos, aún así voy mirando si viene y nos alcanza pese haber ido muy rápido y echarnos casi encima de Briatore y otro. Llegamos a la subida dura y las dos 29 se me van en el inicio de barro pero los alcanzo en las piedras, esta vez sí que subo sin problemas, que fallo más tonto antes. Faltando 40-50m para coronar, Pachío que levanta el pie del todo y Juan Antonio se va unos metros, le animo para que tire y dice que no puede, que siga, le intento hacer que llegue arriba pero no hay manera, tiro para adelante y le espero en el olivar pero me dice que no le espere y ya sigo. Que vientazo de cara en esta zona. Adelanto a un Gios, Juan Antonio está a poco menos de un minuto, creo que no le quito ni un metro en el previo al puerto, me parece que el a Luis tampoco, que desesperación, esto va a ser supervivencia. Miro para atrás a ver si el Gios viene cerca y me puede ayudar pero el que viene es Pachío a 50 metros, no decías que no podías, si yo he ido a tope este tramo. Ya no voy  a esperarlo, estamos empezando el puerto, aquí cada uno a su ritmo, pienso que al final lo mismo hasta me coje, pero no, pierde metros muy rápido porque miro en una curva y no lo veo sólo queda mirar adelante. Las posiciones y distancias siguen siendo las mismas durante todo el puerto, tomo tiempo con el Garmin en la cima y 48 segundos que me saca Juan Antonio, Luengo le sacará otros 20-30. Me dijo que tengo que tirar fuerte para darme una oportunidad en las callejas, en la bajada o donde sea de aquí a meta, todo sigue igual en la bajada, sólo que me adelanta Juan Andrés, que había pinchado, como un tiro en la carretera, con el 40x11 y al máximo de rpm no pude seguirle, ¿triple plato? Tanta tecnología y son las piernas.


Entro en la calleja forzando y de pronto veo a Luis por delante, que sorpresa, iba a por uno y me encuentro a otro. Va muy tieso, creo que tiene calambres, lo pillo en el hormigón seguro. En el hormigón lo tengo a 10-12 segundos y a media subida ya lo he cogido, le animo un poco, ha hecho una gran carrera, lo he visto muy bien. Le paso y tengo al otro por delante, tomo tiempo al salir del hormigón y me saca 26 segundos, son factibles de aquí a meta. Intento meter el plato y no tengo fuerza en la mano izquierda, lo tengo que hacer con la derecha jugándomela un poco en las piedras sueltas, tiro a tope en ese tramo, me la juego en la bajada, llego al llano y nada, lo tengo a unas decenas de metro en las calles del pueblo, ya es imposible, levanto el pie, Luis se que no va a venir, no baja tan fuerte, y me relajo.

Cruzo la meta, satisfecho, totalmente embarrado, con las manos y pies,...

Esto ya lo conocéis. Calado, con frío, con una buena templa de bici, agua, piedras, barro,... pero muy contento de haber podido acabar esta vez, de haber hecho buena carrera, de haberme divertido mucho, y de disfrutar de mi deporte y de tanta gente buena y entusiasta que te encuentras y con la que ya no concibes cada fin de semana, cada salida en bici, cada día. 12º Máster 30, seguimos mejorando las clasificaciones en la Maratón de la Miel: Abandono en 2010, 18º en 2011 y 15º en 2012. Si seguimos la serie, 18-15-12, cualquier niño de 2º de Primaria podría decir que el año que viene me toca ser 9º. Aunque con esto de los ciclos y series, nunca se sabe, igual me toca un "Abandono" en 2014 y un 18º de nuevo en 2015, ¡quién sabe!

Pablo, 3º Junior. Escuela de Ciclismo Cáceres Bike.


No me extiendo más, hasta aquí la VIII Maratón de la Miel. Esta vez, dedico la crónica a dos personas que han dado todo por esta maratón, a Miguel Pino y a Carlos Romero, además de Pablo Romero (Cáceres Bike) que consiguió su primer podio, 3º Junior, ¡Felicidades! A Menene me entristeció encontrarmelo con mala cara en la salida, aún medio enfermo pero aún con ganas de disfrutar de "su carrera". Muchos ánimos y a darlo todo en Puerto Lobo. Gracias por hacer posible un año más esta jornada tan genuina de ciclismo de montaña.

Sí, me he pasado, pero que hagan las maratones más cortas y tendré menos que contar. Si no, a esperarse a la película. Ah no, que fue ayer. ¡Muhahahaha!

6 comentarios:

Angel Macias dijo...

Pedazo de cronica, a ver quien escribe ahora jj.

PD: gracias por lo de maquina ;)

WeLCoMe dijo...

Puto crack!! Acabo de perder el hilo de la peli que estaba viendo por leer la crónica. Enhorabuena por la carrera.

Pachío Avalo Rey dijo...

siento haberte entorpecido pero fue una carrera muy rara para mi

Angel Denche Zamorano dijo...

A mi entorpeciste poco, hubiera quedado en el mismo puesto. Bueno, no, hubiera quedado uno peor porque tú sin las remontadas y calentones que te pegaste, hubieras quedado por delante de mi casi con toda seguridad y quién sabe si dentro del Top10.

Hay que pulir esos errores.

Vamos a aprender um "poquino" de Português dijo...

Yo cuando se mayor escribire, casi com tu.

Gracias por tu dedicación, con los chicos, y por compsrtir las fotos

Angel Denche Zamorano dijo...

Muchas gracias a ti. No hay nada que agradecer,las cosas que se hacen por gusto...