lunes, 15 de octubre de 2012

La Escuela en Gredos.

Rompiendo la rutina, haciendo otras actividades, otros entornos, viviendo la naturaleza de forma diferente, entendiendo la preparación ciclista de una forma integral y diversa,... El sábado me fui con los chicos mayores de la Escuela de Ciclismo Avanzamos, Pablo, Óscar y Dani, además de con mi amigo y ex-Avanzamos, Enrique, también nuestro fotógrafo*, a Hoyos del Espino para subir una vez más a la Laguna Grande de Gredos, la tercera vez que subo y siempre con compañía diferente, con mis padres, con mis amigos y compañeros de equipo (Nando y Pachío) y esta vez, con mis pupilos.

Primer intento.


A ver si la próxima vez que suba repite ya alguien y además, consigo subir al Almanzor, que siempre me quedo con ganas de llegar hasta arriba y las tres veces no he podido, tampoco lo he programado ninguna de las tres veces, pero luego llegas allí, lo ves tan cerca, tan desafiante... La próxima tendrá que ser, aunque habrá que esperar al verano.

Enrique iniciando la ascensión.


A las 8 de la mañana habíamos quedado y todos, muy correctos ellos, estaban allí a la hora indicada. Fresquito en el ambiente pero cielo estrellado, va a hacer sol, estupendo. En marcha para Hoyos del Espino, el viaje, tranquilos, despacito, especialmente en el tramo de Béjar hasta Barco de Ávila, que el sol no nos dejaba ver muy bien y había que ir con precaución, y a las 10.15, dentro del horario previsto estábamos en Hoyos del Espino, cruce hacia la Plataforma y... ¡Sorpresa! Justo antes de la subida final, una barrera con un buen señor que nos corta el paso, han puesto un parking de pago en la Plataforma y está completo, no podemos pasar. #wtf

La compañía del anillo.


Las opciones, esperar allí a que bajara algún coche, complicado, aparcar por allí y subir, no nos dejan, aparcar más lejos, volver a Hoyos a coger un autobús que empieza a funcionar a las 11, irnos a la Laguna del Duque para hacer esa otra ruta,... Al final, a por bus, no sin antes ver cómo una horda de montañeros que ya rodeaban al buen señor pidiendo explicaciones, ya que la barrera era la primera semana que funcionaba. Vuelta al pueblo, sacar ticket, hacer cola, un minibus que se llena, esperar más, el bus que no baja, guardia civil, más espera, disculpas de la empresa, nuevo bus y... que bien que ya subimos.

Tones ocres en la ruta.


Llegamos a la barrera y comienza la "Ruta con Espectáculo", manifestantes, coches atravesados, protestas, más espera, personas peculiares,... nos lo tomamos con filosofía y al menos echamos un buen rato. Al final nos dejan pasar y con 2 horas de retraso, echamos a andar.

El Circo de Gredos.


Con la experiencia de otras veces, no echamos mucha ropa pese a hacer frío abajo, en cuanto echamos a andar, a parte de quedarse las manos un poco frías, casi que no echamos en falta nada más de ropa, ni siquiera en las paradas. También hay que decir que como queríamos recuperar un poco el tiempo perdido, ya que queríamos estar en Cáceres antes de las 7, subimos rapidito, en 1h32m estábamos ya en el refugio con alguna pequeña parada para deleitarnos con las vistas, algunas fotos, coger agua,...

Buscando el satélite.


En la praderita de al lado del refugio, al sol, se estaba de vicio, lo justo para echarse una buena siesta, disfrutar del paisaje y la compañía, aunque no pudimos alargar la estancia más de media hora después de comernos el bocata, tampoco sabíamos como iba a estar el tema del autobús al bajar y bajamos prontito por si nos tocaba ir andando hasta el pueblo. Una pena, porque realmente se estaba muy bien arriba.

¿Mordor?


Media vuelta y para abajo, las piernas se quejaban un poco después del parón, la subida inicial se hacía pesada, aunque con la tontería fuimos subiendo la intensidad y en la parte de arriba, entre bromas, nos pegamos un calentón corriendo a ver quién llegaba primero al mirador, no serían más de 100m pero entre la altitud y lo empinado del terreno, se puso el corazón a mil. Descanso en el mirador, recuperar el aliento y para abajo adelantando a grupos enteros, seguíamos con la tontería de que todos los que adelantáramos no nos quitaban el sitio en el bus y bajamos rapidito, especialmente al final cuando Enrique en un descuido se les escapó a estos y nos dimos una buena carrera saltando entre las piedras del camino, sin incidentes, pese a que la gente nos miraba como si estuviéramos locos. Un buen entrenamiento de ejercicios pliométricos y priocepción de tobillos, jeje!

Pedazo de grupeta.


Al llegar abajo, el autobús estaba allí y con plazas libres, un alivio, podíamos volver a casa. Al coche y con una horita de retraso, en Cáceres, listos para la siguiente aventura. Todos contentos, un gran día en buena compañía.

*Las fotos más bonitas son por cortesía de Enrique.

3 comentarios:

fenrique dijo...

Espérate que componga la panorámica del circo, que hice. De 6 fotos!

por cierto, no veo las fotos. cosa del dropbox??

enhorabuena por la entrada.

Angel Denche Zamorano dijo...

No se, a mi si me salen. Las subiré al blog por si acaso.

Vamos a aprender um "poquino" de Português dijo...

Utilizando Firefoxy o Chrome; No se ven las fotos.
Gracias por tu dedicación