lunes, 1 de octubre de 2012

I Marcha Solidaria en BTT "Ciudad de Cáceres".

Mucho esfuerzo y dedicación, muchas horas de sueño perdidas, muchas responsabilidades, muchas expectativas, mucha ilusión, mucho entusiasmo, mucha emoción,... Todo ello pusieron los organizadores, voluntarios, colaboradores, patrocinadores, participantes, aficionados, seguidores,... de la I Marcha Solidaria en BTT "Ciudad de Cáceres" para que la jornada de ayer fuese todo un éxito tanto organizativo como de desarrollo y todos pudieran disfrutar de una gran jornada de ciclismo, de ciclismo solidario.

Alrededor de 400 participantes, un gran éxito solidario.


En el día de ayer, la ciudad de Cáceres fue el centro ciclista de la región, con más de 400 almas ciclistas pedaleando por una buena causa, recaudar fondos para los bancos de alimentos y comedores sociales que, los Hermanos de la Cruz Blanca, disponen en la ciudad. Un canto a la esperanza, un grito de un colectivo que no se cansa de aportar motivos a la ciudad para que siga creyendo y apostando en nosotros. Somos muchos y tenemos mucho que aportar, así lo hicieron ver con una grandísima participación, no solo en número, si no en calidad. Cientos de sonrisas desde la primera hora de la mañana, cientos de emociones recorriendo las calles de la ciudad, dotándola de alma solidaria.

Un largo, tranquilo y sonriente pelotón.


Desde el centro militar, CEFOT, que muy gustosamente ofreció sus instalaciones y puso todo tipo de facilidades para llevar a cabo este evento, a las 9 de la mañana, partía el pelotón solidario hacia el centro de la ciudad, con ciclistas, cicloturistas, usuarios habituales de la bicicleta, usuarios esporádicos, casuales, o incluso alguno que se vistió de corto para una ocasión que lo merecía. Con paso lento, múltiples charlas y sonrisas entre miembros de casi todos los clubes de la ciudad y alrededor que acudieron de forma masiva, dando muestra de respeto y armonía, apoyando al Club Ciclista Ciclos Rueda en esta bonita iniciativa.

Disfrutando del primero al último.


Tras una pequeña parada en la Plaza Mayor, un pequeño y divertido recorrido por la Ciudad Monumental, un guiño pequeño guiño a nuestro patrimonio histórico, al que tanto debe nuestra ciudad, provocó que el pelotón rompiera a sudar y pusiera en liza sus habilidades recorriendo el exigente Adarve, la ascensión hasta la Iglesia de San Mateo, para bajar hasta la Plaza de Santa María sorteando escalones, calles estrechas y suelos empedrados, reagrupamiento y salida de la ciudad por el Arco del Cristo, un símbolo cacereño.

La subida al Portanchito, primera dificultad.


Una vez fuera de la ciudad, la marcha tomaba el camino de las Minas de Valdeflores, primera dificultad del día, hasta coronar en el Portanchito, donde cada uno de los participantes tuvo que exprimirse por primera vez en la ruta, desde los más avanzados hasta las últimas unidades de la formación.

Las rampas convirtieron el pelotón en un rosario.


En la cima, caras de esfuerzo y satisfacción se reunían de nuevo para reemprender la marcha hacía las puertas de Sierra de Fuentes, donde los organizadores habían dispuesto un agradable y reponedor avituallamiento tras dos de los platos fuerte de la marcha.

Nuestras chicas de la Escuela de Ciclismo no se lo quisieron perder.


Un ambiente festivo, en un día espléndido con agradables temperaturas y cielo azul, hacía que la parada ciclista se convirtiera en un enorme foro en el que cada uno contaba sus batallitas hasta llegar allí. Unos celebraban haber llegado a la mitad del recorrido, otros haber pasado con solvencia las dificultades, otros el esfuerzo que les había costado, lo divertido del paso de charcos, zonas de barro,... felicidad ciclista, felicidad solidaria.

Una manada en los llanos de Sierra de Fuentes.


Pasado Sierra de Fuentes, los amplios llanos esperaban para ser testigos de los piques sanos de quién quisiera probarse en las amplias pistas en las que el coche que abría la marcha aceleró el ritmo dando vía libre a lo que hasta ese momento había sido un transcurrir sereno en su mayor parte. Con tramos rápidos y reagrupamientos, se llegaba a la Vía de la Plata, sólo quedaba ascender el Puerto de las Camellas y recorrer las inéditas pistas interiores del CEFOT, la marcha ya se podía considerar un éxito, se habían pasado las subidas exigentes, las rápidas bajadas, los largos llanos, las zonas de barro y grandes charcos, nada podía evitar ya la jornada festiva.

Acceso a la Vía de la Plata.


Y así, con la pequeña subida final y el buen recibimiento por parte de los miembros del ejército, el pelotón solidario daba sus últimas pedaladas y confirmaba que con la voluntad de muchos se pueden conseguir grandes cosas, la I Marcha Solidaria en BTT "Ciudad de Cáceres", pedaleando por un mundo mejor.

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