miércoles, 15 de agosto de 2012

¿La última "Perdición"? Open de España XCM.

Polvo, sudor y polvo. Rocas, sudor y polvo. Senderos, calor, sufrimiento, polvo, sudor y polvo. Viñedos, olivares, riberas, dehesas, polvo, sudor y polvo. Fuertes pendientes, subidas imposibles, bajadas de vértigo, túneles de vegetación, laberintos en la sierra, ciclistas aventureros, esfuerzo, senderos, calor, sufrimiento y polvo, sudor y polvo. Gentes volcadas por un sueño, el castillo de Feria, odio y admiración, placer y tormento, duro suelo, cascos rotos, ilusiones, motivación, ciclistas extenuados, calambres, emoción, polvo, sudor y polvo.

Concentración en la salida de los PRO.


El pasado 4 de agosto, el Camino a la Perdición parece haberse recorrido por última vez, la prueba ciclista más importante que se celebra en Extremadura, orgullo de toda una región, honra para un pequeño club y una pequeña localidad, Villalba de los Barros, que en estos dos últimos años, y en sucesivas temporada anteriormente, ha atraído a los mejores bikers de nuestro país, como otrora lo hizo con los mejores de la región antes de dar el salto de calidad, para disputar una de las pruebas del Open de España de Maratón en BTT, la más exigente del Open. Trujillo, Del Nero, Beltrán, De la Peña, Romero,... todos han sufrido en sus carnes la dureza de su trazado, todos han honrado el Camino a la Perdición, al igual que cientos de bikers, cada uno con sus limitaciones, cada uno con sus historias, que acudían a Villalba a superar el mayor reto de su temporada, o para algunos, el mayor reto ciclista de sus vidas.

Regresando a Villalba tras el primer bucle.


En la salida, nervios, dudas, ilusiones, múltiples estrategias. Por delante, en esta IX edición, ¿la última?, 114km, cerca de la mitad de sendero. MTB en estado puro. Cientos de ciclistas, más otros más aventureros. Este año, junto al Open de España, se celebraban un buen número más de eventos: Duathlon, Ultramaratón, Senderismo,... Mucho que organizar, mucha presión, mucha responsabilidad, mucha valentía por parte de los organizadores, desde aquí un aplauso.

Caras de esfuerzo en los grupos perseguidores.


Tomamos la salida, a las 9 de la mañana, una temperatura agradable para lo que acostumbra el Camino a la Perdición. Salida "neutralizada" a mil por hora por el pueblo, mucho barullo, mucho atasco, mucho "pib" de los chip de control al pasar el arco de salida, al llegar a los caminos, el pelotón ya había dejado de ser tal, para pasar a ser una enorme hilera de bikers, unos recuperando posiciones como posesos, otros sin saber dónde se habían metido, otros de paseo.

Ciclistas de todos los niveles.


Los primeros kilómetros, un bucle rapidísimo por los alrededores de Villalba de los Barros, entre viñedos y olivares, toboganes, tierra suelta,... Terreno para ir seleccionando la prueba, las distintas nubes de polvo servían para hacerse una idea de los grupos formados, las distancias entre ellos, pero también para asfixiar a los ciclistas, para nublar sus gafas, para darle un sabor a tierra a sus bocas, un primer "avituallamiento" indeseado, tomado a gran velocidad, sorteando curvas y más curvas, y ciclistas y más ciclistas.

Una gran afición.


Antes de volver a Villalba, la primera "sorpresa", una zona técnica, junto a una ribera, arriba y abajo, paso de piedras, roderas, cambio de luces, tierra suelta, caídas libres, más piedras. Al paso por una cantera, casi el fin de la "emboscada", los grupos que entraron unidos, ya no se parecían en nada a la salida, parejas, tríos, gente suelta, muchísimo por delante, carrera rota, como los huesos e ilusiones nuestro amigo Carlos Pizarro (Recambios Antolín), que se fue al suelo en esta zona.

El castillo de Feria marca el inicio del "infierno".


Al paso por Villalba, paso por meta, el "bip" del paso de los ciclistas ya no eran tan seguido, en una hora de carrera, lo que era un enorme pelotón, ya no podía considerarse ni rosario. Diez por allí, por aquí otros cinco, dos más que vienen, ocho persiguiendo,... En cabeza, los favoritos aún unidos, 80 kilómetros por delante, la Perdición aún no ha aparecido.

El Camino de la Perdición comienza aquí.


Desde Villalba de los Barros hasta Feria, muchos toboganes, arados, algo excesivo, pistas, empedrado, la Sierra al fondo, arriba el Castillo, km40, empieza el suplicio. Un pequeño túnel bajo la N-432 marca el comienzo del verdadero "Camino a la Perdición", hasta ese momento han sido juegos, un terreno donde gastar fuerzas indebidas, donde jugar a ser ciclistas, trabajar en grupo, relevos, hacerse el fuerte, fuegos de artificio.

Ascenso al castillo.


Una primera subida empedrada ofrecía el prólogo al verdadero "infierno", un avituallamiento en la BA-064 marcaba un punto de inflexión hacia el "averno", la primera subida a Feria, un escollo insalvable para muchos, una enorme hilera de ciclistas empujando sus monturas hacia el asalto del castillo, duro choque contra la realidad, la "Perdición" ha comenzado.

Las caras van cambiando a lo largo de la carrera.


Desde la llegada a Feria, senderos y más senderos, ascensos y más ascensos, mucha piedra, mucho esfuerzo, mucha atención en el terreno, bajadas complicadas, imposibles descensos, los profesionales van volando, arrastrándose el resto. Una bajada andando, dónde se ha visto eso. Nuevos picos que subir, rápidos descensos, muchísimo calor, un oasis cada avituallamiento.

No hay descanso ni en las bajadas.


Por delante, Del Nero se escapa, el resto persiguiendo, Fran Pérez, Pedro Romero, Trujillo, De la Peña,... menudo elenco. Nuevo paso por Feria, esta vez en descenso para buscar el último diente de sierra, dando un rodeo por asfalto, bendito asfalto, comer, beber, alta velocidad,... y una "pared" de regalo. La antepenúltima gran subida, un fuerte repecho. Tras él, otro, pequeña bajada y otro, el sufrimiento parece acabar, nuevo paso por Feria, un avituallamiento y otro repecho, con muchísimas piedras, un último esfuerzo, la última subida, esto está hecho.

Ciclistas cubiertos de polvo.


En el km86 se coronaba la última subida de la sierra, que no de la Perdición, 30 kilómetros "favorables" para completar el "INFIERNO", favorables entre comillas, el INFIERNO, por derecho. Nada de terreno fácil, más bien terreno suelto. Metidos en un laberinto, un laberinto de rocas, mucha vegetación, un laberinto muy espeso. El tiempo se detiene, se detiene hasta el viento. Muchísimo calor, muchísimo esfuerzo, esto es la "Perdición", a ver si me encuentro.

10 kilómetros para meta.


Del Nero vence en Villalba, Pérez segundo, tercero Romero. Para un ciclista como tú, aún mucho tiempo, aún mucho esfuerzo. Pegados a un arroyo, paso por puentes, toboganes y viento. Los últimos kilómetros con fortísimo viento de cara, un embalse a la derecha, a la izquierda un páramo. Desolación, calambres, pequeños grupos, parejas y ciclistas sueltos. Cada uno con su ilusión, cada uno con su esfuerzo, hay que llegar a Villalba, lo consigo por mis tiestos.

¿Fin del Camino a la Perdición?


Villalba se ve al fondo, pero nada terreno fácil, el "finisher" hay que ganarlo. Hasta el último kilómetro hay emboscadas, hasta casi llegar al pueblo. Dos pequeños repechos más, ya por dentro del pueblo, por allá un callejeo, a la izquierda aparece el arco. Todos pasan por meta, con un "BIP" les reconoce el arco. La "Perdición" se ha acabado, muchas gracias a la "Perdición", muchas gracias, Pedro.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Ruta del Tourmalet

Mi séptima etapa, y coincidiendo con la 16ª etapa del Tour de Francia, me lleva al puerto más famoso entre los famosos, mítico entre los míticos, un coloso entre los colosos,... el Col du Tourmalet. Y que mejor manera de descubrir este fantástico collado que ascendiendo por sus dos durísimas vertientes.


Desde Campan a la cima, pasando por La Mongie, 23km a más del 6% de pendiente media. Desde la cima, bajada hasta Baréges, ni los gendarmes, ni nuestras intenciones, dada la proximidad del paso del Tour, nos permiten bajar más abajo. De Baréges a la cima, el tramo más duros del Tourmalet por la vertiente de Luz Saint Sauver, 11km a más del 8% de pendiente media. Todo un desafío. Vamos a por él.


"RUTA DEL TOURMALET"
DATOS TÉCNICOS:

Distancia aproximada: 68Km
Ascenso aproximado: 2336m
Descenso aproximado: 2336m
Tiempo estimado de pedaleo: 4 horas
Ciclabilidad: 100%
Dificultad física: Media.
Dificultad técnica: Media/Alta

PERFIL:

Al igual que en la jornada anterior, volvemos a encontrarnos en Campan. Aunque para hoy no nos espera una ruta "blandita" como la de ayer, hoy hay que fajarse bien, nos espera todo un Tourmalet, o mejor dicho, casi dos.

Ascendiendo por el valle.
El inicio del puerto es muy tendido, en un ascenso casi inapreciable, pasando pequeñas poblaciones como St. Roch, Galade, Rimoula y Sainte Marie de Campan, donde nos encontraremos la primera rampa seria del día al entrar en la localidad.

El Tourmalet nos espera tras la loma.
Dentro de Sainte Marie de Campan, tomando la D918 a nuestra derecha, podemos ver el cartel de inicio del puerto, pese a llevar ya alrededor de 6km de pedaleo ascendente. A la salida, nueva rampa dura, aunque no muy larga, y de nuevo falsos llanos y descansillos. El Tourmalet no parece tanto.

Saliendo de Sainte Marie de Campan.
Y efectivamente, hasta Gripp, el Tourmalet es un puerto sin dificultades, 10km de falsos llanos, alguna bajada, pequeñas rampas,... en el que podremos pedalear sin grandes esfuerzos ascendiendo por el lado derecho del valle. A partir de Gripp, la ascensión sufre una terrible transformación, la carretera se empina hacia el cielo y ya no bajará hasta la cima.

Descansillo antes del infierno.
Desde Gripp hasta Artegues pedalearemos por una zona un poco más cerrada por los árboles, pasaremos la primera galeria, y nos estaremos enfrentando a rampas medias del 7% y el 8% con tramos de pendientes superiores al 10%. El esfuerzo ya ha comenzado de verdad y nos costará sudar de lo lindo para coronar este coloso.

Un balcón privilegiado.
Después de Artigues las cosas se ponen peor aún, aunque con un par de curvas y una herradura, además de ganar mucha altura, cambiaremos de perspectiva, habremos pasado al otro lado del valle y ahora montamos sobre un fantástico balcón con toda la primera parte de ascensión a nuestros pies.

Altimetrias.net.
Poco a poco vamos bordeando la montaña con una clara tendencia siempre hacia la izquierda hasta salir a una larga y durísima recta, ya en campo abierto, desde la que podremos contemplar a lo lejos, en lo alto, la estación de La Mongie. Duro terreno nos quedará aún para acceder a ella.

Tramo duro antes de las galerías.
Llegamos a las famosas galerías y el desarrollo de nuestras monturas parece quedársenos cortos, trataremos de subir piñones que no nos quedan y lo único que nos quedará es retorcernos para superar esos rampones sostenidos de más del 12-13%.

Paso por La Mongie.
Por fin llegamos a La Mongie, tanto esfuerzo...

El resto de la ruta en...