sábado, 3 de marzo de 2012

Próxima parada, Plasencia.

Mucho llevamos ya recorrido desde la última vez que escribí en el blog, entonces estábamos en la vispera de comenzar el Open de Extremadura en Magacela, mañana ya tenemos la tercera estación, el Open de Plasencia. Al igual que no he podido postear por la falta de tiempo, los entrenamientos también han ido decayendo mucho en los últimos dos meses, aún así la forma se va manteniendo a base de carreras dominicales.



Comenzamos en Magacela, un circuito que pese a no ajustarse mucho a mis condiciones, me gusta mucho. En un precioso entorno, alrededor del castillo de la población, el circuito conjuga a la perfección subidas duras, técnicas, pestosas,... con bajadas vertiginosas, con gran dificultad técnica, transiciones de habilidad,... todo lo que se puede esperar de un circuito de mountain bike.



A la carrera llegué casi alcanzando el climax de un proceso gripal que me dejó fuera de juego, en la salida no me encontré mal, salí fuerte, metido en todo el pelotón pero a los pocos minutos, entre los mocos y que no soy nada bueno en las primeras vueltas, me comencé asfixiar y tuve que levantar el pie pasándome hasta el apuntador. Después, poco a poco, con la sudada que me metí, me pasé mucho con la ropa, empecé a respirar de forma correcta y a progresar en tiempo, que no en posiciones, llegando a recuperar bastante pero insuficiente para pasar del 15º puesto. Una actuación bastante discreta, perdiendo 2 posiciones con respecto al año anterior en esa carrera pese a rebajar mucho el tiempo.



La segunda carrera, llegaba con el primer maratón del Open de Extremadura XCM, en Jaraicejo, una territorio que se me da mucho mejor. Pese a pasar toda la semana muy mal de la gripe, con días con fiebre y sin poderme levantar, llegó el fin de semana y la recuperación había sido buena, me encontraba bastante bien.



Con mucho frío empezamos el día, pero esta vez saliendo de corto para que no pegarme la misma sudada que en la carrera anterior. Pese a pasarlo un poco mal en el calentamiento, en la carrera fue todo un acierto el salir así.

Empezamos muy atrás en el pelotón, nos la jugaron en la salida, nos hicieron seguir un coche de la organización en una supuesta salida neutralizada y de repente nos pararon y nos dijeron que se salía hacia atrás, pasando de estar en las primeras posiciones a las últimas. Con el pelotón ocupando todo el espacio del camino, por la cuneta avanzamos lo que pudimos y aún así salimos por la mitad de más de 100 ciclistas, entrando en los senderos totalmente atascados.



Pese a agruparnos bastante bien todos los del equipo, antes de empezar la primera subida técnica, en la que se rompería el pelotón, un ciclista se nos caia en la mitad de la formación que llevábamos los Pelín Avanzamos y nos separó lo justo para que cada uno entrara en la subida como buenamente pudo y algunos sin poder progresar, a mi me puso pie un ciclista justo delante y me hizo perder el espacio justo para no engarcharme con mis compañeros teniendo que pegarme un buen palizón para llegar hasta ellos. Con mucho viento de cara, rodar en grupo por las amplias pistas facilitaba mucho las cosas, lástima que a mi me tocaba tirar de uno de ellos. Tras la primera subida larga enganché a mi compañero de equipo, Ángel, e hicimos una muy buena grupeta tirando a relevos con otro ciclista y con muchas posibilidades de progresar. Poco nos iba a durar, cuando mejor íbamos, Ángel pinchaba sin que le sellara y yo seguí hacia delante saltando el grupo para meterme en el siguiente,  que ya no tenía sentido aguantar ahí sin mi compañero. Cuando estaba casi dando caza al siguiente grupo, forzando en una bajada, enganché la rueda trasera entre dos piedras y destaloné, teniendo que pegarme una buena caminata hasta el avituallamiento para hinchar la rueda.



Tras perder mucho tiempo, solucioné el problema y a tope para adelante, enrabietado, adelantando como un tiro a todos los que me habían ido pasando mientras andaba o hinchaba la rueda. Pese a las circunstancias, me iba divirtiendo mucho, las piernas eran excepcionales e ir adelantando a tantos ciclistas me iba animando, pero en la segunda vuelta, un nuevo pinchazo que no me selló el líquido me hizo retirarme ya sin ganas de seguir a sabiendas que me sería imposible puntuar tras perder otros 5-10 minutos. Agua en una carrera que me veía bien para hacer top10.



Y después, Aceuchal, un circuito muy técnico, con zonas casi de trialsín, el peor que me podía llegar después del maratón. Un circuito en el que no tenía nada que hacer. Reconociéndolo unos días antes, descansado, una vuelta a tope logré hacer 26m19s cuando los buenos harían 22-23m, así era imposible ir con ganas. Aún así, para allá que fuimos a darlo todo. Pese a una malísima salida, quedándome atascado detrás de un grupo lento en la entrada del sendero, escapándose gente más lenta por delante, y a tener una fuerte caida en la segunda vuelta que me hizo bastante daño en la pierna izquierda, pude remontar mucho en las zonas que se podía tirar, dando alcance a mucha gente y pegándome detrás de otros máster 30 que luego se me iban en la zona técnica, al final, haciendo 25m de media por vuelta, me fui bastante contento para casa pese a acabar otra vez en el 15º puesto.



Y con este precedente, llega Plasencia, la tercera del Open, un circuito que no conozco y que no he podido ir a ver esta semana. A ver como se da, espero que al menos pueda tirar fuerte y no me atasque en alguna zona demasiado técnica. A acabar sin incidentes y deseando que llegue la maratón de Montehermoso, 92km en los que creo que lo puedo hacer bastante bien. Ya os contaré.