lunes, 18 de julio de 2011

Conejillo de indias. Prueba de esfuerzo.

Hace unos días recibí un correo de mi amigo y compañero, Nando, pidiéndome si le podía echar una mano para poder realizar el Proyecto Fín de Máster, del MUI que está cursando en la Facultad de Ciencias del Deporte, siendo uno de sus sujetos de estudio, bien como grupo control o experimental, eso no lo sé, jeje!

Por supuesto, no tenía problemas para echarle una mano siempre que estuviera dentro de mis posibilidades y como así era... Pues esta mañana hemos empezado a ser uno de sus conejillos de indias en el laboratorio de fisiología de la facultad.

¿Lo que tenía que hacer?

Bastante simple, estar un día sin hacer ejercicio intenso, bajar a la facultad en ayunas para hacerme un análisis de orina y de sangre, tomar medidas, desayunar, volver a hacerme una prueba de esfuerzo en cicloergómetro y para finalizar, otra analítica de sangre y orina.


Inicio de la prueba.

Después de eso, durante una semana me tengo que tomar la sustancia ergonénica que están estudiando (si estoy dentro del grupo experimental) o un placebo (si estoy dentro del grupo control), y volver la semana que viene a repetir el protocolo para ver qué tal ha ido la cosa y que ellos puedan sacar conclusiones.

A cambio

Las propias pruebas de esfuerzo. Aunque a estas alturas de la temporada, abrasado de tanto tiempo compitiendo, no me van a servir de mucho para entrenar, sí me pueden servir para ver la evolución que he tenido desde que me hice la anterior prueba de esfuerzo el 13 de enero, justo cuando empecé con los entrenamientos específicos.

Después de llegar a la facultad, sacarnos la sangre, dejar las muestras de orina, pesarnos,... los tres que estábamos citados para realizar la prueba, nos hemos subido a desayunar a la cafetería de la Facultad de Filosofía y Letras. Un zumo de naranja, un bocadillo de jamón y tomate y medio litro de agua me parecían poco para lo que venía después, pero como no íbamos a tener tiempo para asimilarlo, tampoco he querido comer mucho más (así he acabado después de la prueba, con un hambre que me moría, el mismo que tenía antes de desayunar, jeje). Después del desayuno, los tres para Ciencias del Deporte, laboratorio de fisiología y a esperar mi turno, el segundo.


Esperando turno.

PRUEBA DE ESFUERZO

Para realizar la prueba de esfuerzo, esta vez no he necesitado mi bicicleta, pues en vez de hacerla en rodillo, la he hecho en un cicloergómetro. Además, el protocolo ha sido algo distinto, para mi bastante más duro que la vez anterior:

Partiendo de 100watios, con una cadencia entorno a 50ppm (en la anterior era cadencia libre), tenía que mantener 3 minutos (en la anterior sólo dos minutos) esos valores. A los 3 minutos, 25watios más y manteniendo la misma cadencia con alguna pedalada más por minuto, tres minutos más y otros 25watios, cadencia casi igual de baja,... así hasta que poco a poco las cosas se iban poniendo más peliagudas, empezaba a sudar de lo lindo, la respiración dejaba de ser tan controlada y había que empezar a respirar por la boca. Ya me estaba acercando a los 300watios, la candencia había subido a poco más de 60ppm y los cuádriceps empezaban a ponerse muy duros y a estar doloridos. 325watios (donde ya no pude acabar la vez anterior) y ya empezaba a ver que no iba a aguantar mucho más, 350watios, 70ppm y tres largos minutos por delante que veía que con esfuerzo iba a poder superar y a concentrarse para acabar el intervalo, el sudor ya me había invadido la mascarilla, los ojos, las piernas me dolían bastante, pero podría acabar sin problemas. 375watios y tres minutos más por delante... demasiado para mi, con menor desarrollo y mayor cadencia igual podría sostenerlos, a mi me gusta ir con mucha cadencia y poco desarrollo y la fuerza que metía la máquina era más de lo que dan mis piernas como para mantenerlo tres minutos más. Había petado.


Vamos sudando un poco.

Finalmente, 34 minutos de prueba, 50watios más que la vez anterior, en un protocolo más duro y menos adaptado a mi forma de pedalear, lejos ya de mi mejor momento de forma, cansado de la "Vía de la Plata",... Creo que es para estar contento con los resultados, aunque no tengo el informe completo, no se si me los pasarán.


Las cosas se complican.

El año pasado, con los 5 meses que estuve parado por el accidente, partí en la temporada 2011 con pocas fuerzas en las piernas, a ver si esta temporada no tengo problemas, puedo hacer una buena transición entre temporadas e iniciar la siguiente con posibilidades de dar un buen salto de calidad y poder estar algo más cerca de mis compañeros de carreras.

2 comentarios:

José Fernando Sánchez Martín dijo...

eres un maquinon!!!!

Andeza dijo...

Para ser una máquina, el dolor de patas parece el de una persona normal. ;) Nos vemos mañana.