lunes, 9 de mayo de 2011

¡Descansa en paz, Wouter Weylandt!

Cuando en casa nos dicen que tengamos cuidado al salir en bicicleta nunca se nos pasa por la cabeza que a lo que se refieren es a que nos pueda pasar algo como al corredor del Leopard Team. Podemos pensar en que suframos una caída y nos hagamos unos raspones, un hematoma un poco feo, o rompernos algún hueso como algo extremo y de muy mala suerte, pero nunca, nunca se nos viene a la cabeza que nos pase algo tan grave como lo que ha pasado hoy.



En unos primeros momentos me he quedado impactado, las imágenes no dejaban duda, el impacto debía haber sido tremendo y la gravedad de la caída era evidente, sin embargo siempre tenemos la esperanza de que las cosas no sean tan graves como parecen, pensamos que somos mucho más fuerte de lo que somos y que no puede pasar algo así de esa manera. A veces las vida nos da muestras de lo frágil que somos y, esta vez, esa fragilidad se ha llevado a uno de los nuestros, a un ciclista ejerciendo su profesión, descansa en paz, compañero.

1 comentario:

Javier Martín dijo...

Pues sí, que mala suerte, descanse en paz!