martes, 15 de febrero de 2011

Día frío, sensaciones frías y frío resultado.

Como ya sabeis, el pasado domingo 13 de febrero participé junto con mi amigo Carlos en el IV Duathlon Cross de Cáceres en la categoria de relevos.

De manera muy distinta al día anterior, como pudísteis observar en las fotos del día antes de la prubea, la climatología no nos iba a acompañar del mismo modo y el sol y calor primaveral del sábado se convirtió en un domingo nublado, lluvioso y frío.

Al haber pasado calor el día anterior, me dirigí vestido de corto a la salida. Este hecho fue mucho más decisivo para mis aspiraciones que todo lo entrenado en las semanas anteriores.

A las 10 de la mañana estaba ya en el punto de partida del Duathlon, recogida de dorsales y a ver los boxes, pasar el control de material y calentar un poco. A las 10.45 cierran los boxes y empieza mi calvario. Me abajé de la bicicleta sudando, me quite la chaqueta y se la dejé a mi novia pensando que iba a pasar calor. Nada más irse, comenzó a llover, poco tiempo, pero lo justo para mojarme un poco y hacer que el viento me dejara aún más helado.

La carrera arranca y los relevistas esperamos nuestro turno, aunque tenemos que esperar 10 minutos más porque este año no sale todo el mundo a la vez. Con mucho frío y risas pasamos cerca de 40-45 minutos hasta que empiezan a llegar nuestras parejas. La mía, con problemas en el tobillo en la última semana, no acaba de coger el ritmo y pierde contacto con el grupo. Al finalizar las dos vueltas llega con 3 minutos más de lo que él esperaba. Estamos 7º en la clasificación.


Mi compi de duathlon.

Me da el relevo y salgo a tope hacia la bici, el dolor de piernas ya se empieza a notar pero las ansias de recortar me tiran sobre ella todo lo rápido que puedo. Me pongo el casco tan rápido que ni reparo en si me lo he colocado bien o mal y a correr con la bici, me monto y a volar. En la primera subida ya me pongo a adelantar a gente, en el sendero descendente adelanto a varios más y así hasta la parte de atrás del circuito. Tiro a muerte para dar caza a Nando que lo había visto al fondo y lo alcanzo en mitad de la calleja, lo mismo que a un relevista que había salido con más de minuto y medio de ventaja sobre mí (se lo había quitado en menos de media vuelta), paro un momento a rueda pensando en poder tirar con él para adelante a relevos y de repente, nada más entrar en el parque me quedo clavado, el pecho me duele muchísimo, la garganta lo mismo y después...la nada, estoy ahogado. Me descuelgo y me adelantan varios duathletas que había adelantado, me quedo a rueda con ellos en una zona que daba el viento de cara y cojo un poco de aire.



Salida a tope.

Me recupero un poco y los adelanto, adelanto al otro relevista en la primera subida de los caminos y tiro para adelante. Me alcanza Ángel y me cede su rueda, con él adelanto un par de puestos y subimos juntos al palomar. En la bajada, me quedo cortado al no poder adelantar a dos duathletas y en el paseo los adelanto pero Ángel se me ha ido. Meto el plato y tiro para intentar cogerlo, pero sigo ahogado y voy tragando mucho aire.


Foto cedida por Fernando Toribio.

Arranco la segunda vuelta y me entra un flato tremendo, me quedo noqueado, la competición desaparece y avanzo a la deriva a un ritmo... de NO RITMO. Estoy acabado, me empieza a pasar gente por doquier, me adelanta Manolo y me pregunta qué me pasa. "Pues no lo sé, pero estoy muerto". Estoy con un dolor muy fuerte en el costado, tengo ganas de vomitar, la garganta me pica, estoy medio ronco,... doy pena en estos momentos cuando paso al lado de mi novia que me dice que llevo mala cara. Si solo fuera la cara.


Segunda vuelta.

Así voy cediendo tiempo toda la segunda vuelta y no me recupero hasta la tercera vuelta, he perdido de vista a todos mis compañeros, he debido de perder varios minutos y ya solo me queda tratar de llegar. Se me va pasando el flato y el resto de dolores y agonías, salvo la garganta que sigue igual, pero eso no me afecta para empezar a notar como las fuerzas me vienen de golpe. En la última vuelta voy como un tiro, adelanto a la gente que iba muy tostada de todo el duathlon y adelanto subiendo, bajando,... en alguna ocasión me tengo que salir por fuera para adelantar, tomando los trazados malos, pero aún así más rápido que los duathletas.

En la última subida al palomar me encuentro fortísimo, la rueda de atrás me patinaba al intentar subir a sprint adelantando a gente por fuera en el primer tramo, por dentro en la segunda curva, voy encendido y al menos disfruto mucho de una parte de la carrera. Voy a tope por el paseo adelantando a gente y cedo el testigo en 5ª posición a mi compañero el cuál la mantiene hasta meta recortando casi un minuto al 4º, los hemos tenido ahí, pero no hemos estado a la altura y nos han ganado por la mano. El tercer puesto hubiera sido imposible, las tres primeras parejas eran demasiado buenas.

Foto cedida por J.M. Cáceres.


Al final, muchos errores, malas sensaciones y la impresión de haber perdido una opción de haber disfrutado de una prueba preciosa.

Mi enhorabuena desde aquí a todos mis compañeros que hiceron un carrerón.

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